En el mundo de la tecnología automotriz, todo el tiempo se están generando e introduciendo nuevos sistemas y tecnologías orientadas a mejorar la eficiencia y reducir las emisiones que los vehículos generan.
Uno de estos avances que ha tenido gran relevancia en los últimos años tiene que ver con la introducción de AdBlue. Se trata de una solución química utilizada en los sistemas de reducción catalítica selectiva (SCR) cuyo objetivo es el de reducir las emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx) en los vehículos que funcionan a diésel.
Sin embargo, al igual que puede suceder normalmente con otros desarrollos, el AdBlue también puede presentar algunos problemas en ciertas circunstancias. A continuación, vamos a contarte todo lo que tienes que saber al respecto.
¿Qué es AdBlue?
Siguiendo lo mencionado con anterioridad, podemos definir a AdBlue como una solución acuosa que se compone por urea de alta pureza y agua desionizada. En algunos países, se conoce como Diesel Exhaust Fluid (DEF).
Esta solución química se emplea fundamentalmente en los vehículos diésel que están equipados con sistemas SCR. Su incorporación responde específicamente a la búsqueda de reducir las emisiones de NOx, que representan uno de los principales contaminantes del aire.
El AdBlue se almacena en un tanque dedicado a ello en el vehículo. Se inyecta en el sistema de escape antes de que los gases de escape lleguen al catalizador SCR.
“Se emplea fundamentalmente en los vehículos diésel que están equipados con sistemas SCR. Su incorporación responde específicamente a la búsqueda de reducir las emisiones de NOx”.

¿Para qué se usa?
Ahora que hemos visto qué es AdBlue, vamos a contarte para qué se usa. Podemos decir que su principal propósito es el de ayudar a reducir las emisiones de NOx en los vehículos diésel.
Lo que el sistema SCR hace es convertir los óxidos de nitrógeno nocivos en nitrógeno inofensivo y agua. Ello, a través de una reacción química que ocurre en el catalizador SCR.
De ese modo, AdBlue actúa como un agente reductor en esta reacción, suministrando amoníaco que es lo que hace que este proceso sea posible. Además, al introducir AdBlue en el sistema de escape, algo que se logra es una disminución significativa de las emisiones de NOx. Esto contribuye directamente a generar un ambiente más limpio y saludable.
“Lo que el sistema SCR hace es convertir los óxidos de nitrógeno nocivos en nitrógeno inofensivo y agua. Ello, a través de una reacción química que ocurre en el catalizador SCR”.
¿Qué problemas puede traer en los vehículos?
Si bien es cierto que AdBlue es un componente importante para reducir las emisiones de NOx, también hay que mencionar que puede presentar algunos problemas en los vehículos en los que se utiliza.
Uno de los problemas más comunes que implica está relacionado con la calidad del AdBlue utilizado en cada caso. Si se elige un AdBlue de baja calidad o contaminado, esto puede acabar causando obstrucciones graves en el sistema SCR y dañar, así, los componentes del mismo.
Además, la contaminación del AdBlue puede resultar en un rendimiento deficiente del sistema SCR. Esto, por su parte, podría generar un efecto contrario al buscado, aumentando las emisiones de NOx y afectando el cumplimiento de las normas medioambientales.
“Si se elige un AdBlue de baja calidad o contaminado, esto puede acabar causando obstrucciones graves en el sistema SCR y dañar, así, los componentes del mismo”.

Otros problemas
Además de los anteriores, otro problema que puede surgir del uso de AdBlue se relaciona con la evaporación del mismo. Si el coche se deja estacionado durante largos períodos de tiempo en condiciones de calor extremo, puede acabar sucediendo que el AdBlue se evapore y cristalice en los conductos o componentes del sistema SCR.
Esto, por su parte, puede acabar causando una obstrucción de los conductos y afectar el funcionamiento general necesario en el sistema. Si esto pasa, se puede necesitar de una limpieza urgente o una reparación profesional que puede ser costosa.
Hay que tener en cuenta, además, que estas reparaciones pueden no ser suficientes si el problema se descubre de forma tardía. Además, son procedimientos que pueden ser muy costosos si se deja pasar el tiempo antes de acudir a un especialista.
“Esto, por su parte, puede acabar causando una obstrucción de los conductos y afectar el funcionamiento general necesario en el sistema”.
¿A qué vehículos perjudica?
Para terminar, queremos hablar de qué coches en particular pueden verse afectados negativamente por AdBlue. Hemos visto previamente que AdBlue se utiliza en especial en los vehículos a diésel que están equipados con sistemas SCR. Por esto, son nada menos que los coches diésel modernos los que se benefician de su uso.
Sin embargo, es importante tener en cuenta que no todos los vehículos diésel requieren del uso de AdBlue. Esto se debe fundamentalmente a que depende de la normativa de emisiones y las tecnologías implementadas por los fabricantes de los coches.
Por lo general, los vehículos diésel más nuevos y construidos con el objetivo de ser más respetuosos con el medio ambiente son los que utilizan AdBlue. Mientras tanto, los modelos más antiguos pueden no tener esta tecnología y no tener, entonces, los problemas que se asocian a ella.
“Hemos visto previamente que AdBlue se utiliza en especial en los vehículos a diésel que están equipados con sistemas SCR. Por esto, son nada menos que los coches diésel modernos los que se benefician de su uso”.